Una factura de gas natural identifica tu contrato y tu punto de suministro, muestra cómo se ha medido tu consumo y desglosa los importes que te cobran. Localiza cada bloque siguiendo este orden: contrato y suministro, lecturas y consumo, e importes.
El CUPS (Código Universal de Punto de Suministro) identifica de forma única tu punto de suministro de gas, igual que el DNI identifica a una persona. Empieza siempre por "ES" y aparece en la parte superior de la factura, junto al titular, la dirección y el periodo de facturación.
Es la empresa que te emite la factura, gestiona tu contrato y fija el precio del término fijo y variable que pagas. Es la que puedes cambiar libremente.
Es la empresa dueña de la red de tuberías de tu zona. Realiza o gestiona las lecturas del contador y atiende las averías. No se elige: depende de dónde vives.
Es la tarifa regulada (RL.1 a RL.6) que se asigna según tu consumo anual y que remunera el uso de la red de distribución.
Importante: comercializadora y distribuidora son siempre dos empresas distintas, aunque a veces sus nombres se parezcan. Si tienes una avería, la gestiona la distribuidora; si tienes una duda sobre el importe, la gestiona la comercializadora. Guía completa: qué es el CUPS de gas y dónde encontrarlo.
Cada factura indica la lectura anterior y la lectura actual del contador, y si esa lectura es real (tomada directamente del contador) o estimada (calculada a partir de tu histórico de consumo).
Si la factura indica "estimada" varias veces seguidas, compárala con el contador: puede estar desviándose del consumo real.
El contador mide el volumen de gas consumido en metros cúbicos (m³), la diferencia entre la lectura actual y la anterior.
El gas se factura en kWh, no en m³. La factura aplica un factor de conversión (que depende del poder calorífico del gas en tu zona) para pasar de m³ a kWh: kWh = m³ × factor de conversión.
Cantidad fija que pagas por tener el suministro contratado, independientemente de cuánto gas consumas.
Precio por cada kWh consumido, multiplicado por tu consumo del periodo. Es la parte que más varía según tu uso.
Importe mensual por el uso del equipo de medida, salvo que el contador sea de tu propiedad.
El Impuesto sobre el Valor de la Producción de la Energía y el IVA se aplican sobre el resto de conceptos, según la normativa vigente.
Comprueba si son reales o estimadas y contrástalas con el contador. Vigila especialmente subidas bruscas tras varias lecturas estimadas seguidas.
Localiza el peaje de acceso, el precio del término fijo y el precio del consumo. Comprueba si aparecen servicios adicionales que no reconoces.
Compara el periodo con facturas equivalentes del año anterior y separa un aumento de consumo real de un cambio de precio o una regularización.
Fotografía el contador, anota la fecha y contacta con los canales indicados en la factura para aportar la lectura o solicitar una revisión.
Revisa las condiciones del contrato y pide a la comercializadora el detalle del concepto y su base contractual.
Compara periodos similares, uso de calefacción y agua caliente, número de días facturados y posibles regularizaciones antes de atribuir la subida a una sola causa.
Cuéntame qué concepto, lectura o importe quieres revisar, por WhatsApp o por formulario.
El resto de la revisión depende de tu tramo de consumo anual.