El término fijo es la cantidad que pagas por tener el suministro de gas contratado, la consumas o no. El término variable es el precio que pagas por cada kWh que consumes realmente. Juntos forman el precio de la energía en tu factura, antes de sumar el alquiler del contador y los impuestos.
El término fijo representa una parte proporcionalmente mayor de la factura anual: comparar bien este precio importa tanto como el variable.
Ambos términos tienen un peso comparable, con el variable ganando protagonismo en los meses de mayor consumo de calefacción.
El término variable domina claramente el importe total: pequeñas diferencias de precio por kWh se traducen en miles de euros al año.
Depende de tu consumo. En tarifas bajas (RL.1) el término fijo pesa proporcionalmente más. En tarifas de gran consumo (RL.4 a RL.6) el término variable domina el importe total.
Sí. El término fijo se paga por tener el suministro contratado, independientemente de cuánto gas consumas en el periodo.
Reviso tu factura actual y te muestro las opciones disponibles según tu perfil de consumo.